7 nov. 2011

JUGAR FUTBOL, SU FILOSOFÍA


Por: Mauricio Dimeo Coria

INTRODUCCIÓN

En el presente escrito se analizará la idea de jugar en relación al desarrollo humano, se proseguirá con una reflexión sobre el futbol desde una perspectiva filosófica y se concluirá relacionando al futbol con la opresión y su posible emancipación.

1. JUGAR

Definir el juego es una tarea compleja. Dentro de un contexto de actividad productiva jugar significa no seguir las reglas, pero desde la perspectiva de una actividad lúdica jugar significa seguir las reglas del juego. Es decir, jugar oscila entre cierta libertad sin reglas y cierto sometimiento a éstas. Cierta disciplina y cierta arbitrariedad.

Schiller (1990) sostenía que el juego es una relación incondicionada, estructuralmente libre, entre imaginación y entendimiento. Decía que el juego es una puesta en práctica de la libertad, que el hombre sólo ve cumplida su humanidad en el juego. Veía al juego como un impulso o tendencia que nos permite asimilar la realidad, dominar nuestras emociones y nuestra razón.

Hablando un poco de historia, el juego ha formado parte de todas las culturas, e incluso se presenta en los animales, principalmente en los cachorros de depredadores que “juegan” entre ellos para entrenarse para la caza. Toda actividad que sea un fin en sí misma, puede considerarse un juego, el arte es un juego en la medida en que su realización oscila entre cierta libertad sin reglas (la creatividad) y cierto sometimiento a éstas (la técnica) no por nada interpretar y jugar poseen la misma palabra en inglés (play).

El juego y el arte guardan una relación estrecha, disfrutar de una obra de arte se asemeja a disfrutar de un juego, ya sea apreciando o practicando, el arte y el juego ponen en funcionamiento nuestras emociones, nuestro pensar y nuestra voluntad sin otro fin que la realización de la actividad misma. El juego conforma nuestra constitución humana, a tal grado que quien no disfrute de jugar sufre de cierta enajenación, ya que no pone “en juego” sus habilidades y capacidades por el simple hecho de hacerlo, sino sólo para un fin, es decir, no es dueño de sí mismo, sino que se somete a fines ajenos (enajenados).

Consecuentemente, los juegos de azar no son propiamente juegos, si bien el azar es parte fundamental del juego (salvo quizá, en el ajedrez), los juegos de azar tienen como fin algo ajeno al juego mismo: el dinero. El juego, tanto como el arte, pierden su valor intrínseco cuando son enfocados principalmente en el beneficio económico, del mismo modo que el ser humano se degrada cuando se le toma como objeto y no como un ser con valor intrínseco. El juego y el ser humano sufren de esclavitud cuando se les somete a fines ajenos a sí mismos.

2. FUTBOL

Existe una infinidad de juegos, para todos los gustos, lugares y tiempos, pero el futbol es el más universal de todos. Dicho juego ha sido practicado más universalmente que cualquier otro, encontramos formas de futbol en los chinos de la dinastía Ming, en Teotihuacán, en el Medioevo europeo, en el antiguo Egipto, en el antiguo Japón, en la antigua Roma, o el Calcio italiano que ya lo jugaba Leonardo Da Vinci al igual que Maquiavelo (Galeano, 2010). Todos estos son datos duros, históricos, que reflejan cómo el futbol es el juego humano por excelencia.

En la actualidad el futbol también se impone. No hay un juego más jugado sobre la faz de la tierra, ni tampoco un juego más visto: los mundiales de futbol disfrutan de más televidentes que las olimpiadas y en las olimpiadas no pueden jugar todas las estrellas del futbol porque opacarían el resto del torneo, juegan máximo tres estrellas futbolísticas por equipo.

Lo importante aquí es explicar por qué el futbol ha sido y es el juego más practicado por el ser humano. Empecemos por la accesibilidad. El futbol en su mínima expresión sólo requiere de un objeto pateable y dos palos u elementos que funjan como postes, nótese que el objeto no requiere ser necesariamente esférico (un envase de refresco relleno de papel a menudo es el balón en el recreo, cuando menos en México).

Además, el futbol es en cierto modo un juego anormal, ya que los pies sirven para caminar y las manos para manipular, usar los pies para maniobrar resulta todo un reto y esto es lo que le brinda tanta espectacularidad, pues propicia las acrobacias como las chilenas, las tijeras, las dominadas, las cabecitas, las palomitas, las bicicletas, los taquitos, los sombreritos, los túneles, las cuauhtemiñas, los alacranes, elchanfle, la vuelta al mundo, y una infinidad de maniobras (o mejor dicho cuerpobras, la mano se queda corta en este caso), que hacen del circo un mero juego de niños.

El factor principal por el cual el futbol es el juego más universal radica en su carácter anticlasista, es decir, es el juego más popular entre todas las clases sociales. Esto se debe a que puede jugarse en cualquier lado y casi con cualquier cosa. No requiere más herramienta que los pies ni más presupuesto que lo que cueste comprar o hacer un balón.

Dicha universalidad es lo que permite al futbol ser un tema filosófico, ya que la filosofía sólo se ocupa de problemas universales, que el futbol sea un juego universal tanto en tiempo como en espacio, exige que sea analizado filosóficamente, es decir, que exploremos la relevancia que tiene el futbol para la humanidad.

El primer filósofo en hablar sobre futbol fue Nicolás de Cusa, escribió un tratado llamado El juego de la pelota, donde decía que el balón esférico era el símbolo de la divinidad, de la perfección matemática. Para Heidegger el futbol es una obra de arte total, en la medida en que el juego y el arte guardan similitudes como la creatividad, la libertad y la autenticidad. Y Sartre mencionaba que el futbol es una metáfora de la vida, lo cual es una definición muy cercana al concepto de arte. Incluso Gramsci afirmaba que el futbol es un reino de la libertad humana ejercido al aire libre.

3. PASIÓN

Según señala Aristóteles en sus categorías, acción es aquello que se hace y pasión aquello que se padece. En el futbol tales conceptos aplican perfectamente, podemos practicar futbol o solamente “padecerlo” como espectadores. Quien solamente lo padezca sufre de cierta enajenación, en la medida en que no pone en juego todo su ser para disfrutar de dicha actividad, sino sólo una parte de él, y deposita sus emociones y esperanzas en otro, no en sí mismo.

Saber apreciar un partido de futbol es similar a saber apreciar una obra de arte, no se trata de saber teóricamente de la A a la Z lo que constituye el juego o el arte, sino de saber en carne propia cómo se realiza, es decir, no se puede apreciar plenamente el futbol o una obra de arte sin haberlos experimentado alguna vez. Saber ver el futbol y el arte implica una praxis, una correlación entre teoría y práctica, sólo así se desenajena la pasión lúdica o artística.

Por otra parte, las religiones oficiales se han alejado tanto del pueblo que han dejado un hueco existencial, el cual ha sido llenado por el futbol. Es decir, la identidad, la pasión y la fe que en otros momentos históricos brindaban las religiones, ahora son satisfechas por el futbol. Los fanáticos del futbol han sustituido sus fetiches religiosos por fetiches futbolísticos, ya no van a la iglesia cada domingo, sino al estadio, ya no defienden a toda cosa su fe en Dios, sino su fe en el club local.

Es cierto que la religión no ha sido erradicada ni mucho menos, pero el fanatismo futbolístico ha tomado protagonismo y en el peor de los casos ha sustituido a la religión en su papel de opio de los pueblos. Opio no en el sentido de droga como muchas veces se ha malentendido la frase de Marx, sino en el sentido correcto de escape ante una realidad hostil, opresiva e injusta, pero esto ya es tema del siguiente apartado.

4. OPRESIÓN

La sociedad capitalista funciona gracias a dos fenómenos, la opresión y la explotación. La opresión consiste en forzar al trabajador al máximo de su resistencia física, con extensas o con intensas jornadas laborales. La explotación consiste en sacar el mayor provecho económico del trabajador, retribuyéndole menos de lo que genera su fuerza de trabajo.

El negocio del futbol obedece a esta lógica, el futbolista es un trabajador asalariado, pese a que posee una vida cómoda es oprimido, las lesiones por cansancio son un reflejo de que se le hace entrenar y jugar más de lo que su cuerpo aguanta.

Al igual que el trabajador, el futbolista es tratado como objeto. El Draft o compra-venta de jugadores es llamado coloquialmente “mercado de piernas”, donde los dueños del futbol se encargan de vender y comprar personas como en los antiguos mercados de esclavos. El “préstamo” de jugadores que ocurre entre clubes no es otra cosa que una “renta” que efectúa el equipo “dueño” de un jugador hacia otro equipo.

El daño que le hace el capitalismo al futbol es considerable, en sentido estricto le quita su carácter de juego y lo vuelve un trabajo, no porque el trabajo sea algo negativo, sino porque provoca que el juego del futbol se enajene y pierda su libertad, se esclavice a las leyes del mercado. La alegría del jugar se remplaza por el compromiso de ganar a toda costa, sin importar que sea con juego sucio. Se aplaude la trampa, si sale bien y no se repudia por ser deshonesta, sino por salir mal.

Los futbolistas no son más que esclavos de lujo, vendidos como mera mercancía, oprimidos como ganado y sometidos a una excesiva especialización, como obreros de maquila. Las agrupaciones de jugadores son severamente reprimidas o minimizadas, la FIFA no negocia con jugadores, sino con sus dueños, los clubes. Los jugadores no pueden expresarse en la cancha, si quieren ser levantarse la playera para enseñar alguna consigna son amonestados, el patrocinador manda.
               
5. EMANCIPACIÓN

Jugar futbol no puede realizarse plenamente en la sociedad capitalista, por lo que requiere de una emancipación, donde se logre jugar por el jugar mismo, es decir, donde el juego vuelva a tener un valor intrínseco y el jugador vuelva a humanizarse y deje de ser un esclavo del club.

La emancipación del futbol, del jugar en general e incluso del arte: implica la emancipación humana, la superación del capitalismo y la construcción de una sociedad justa, donde se supere la enajenación y el fanatismo.

Sólo cuando los trabajadores dejen de buscar en el futbol un escape a la opresión que viven, cuando los futbolistas sean tratados como personas y el futbol deje de ser sólo un negocio: el futbol profesional será un juego auténtico, digno del ser humano.
               
Mientras tanto el verdadero juego del futbol lo encontraremos en el patio de la escuela, en la parte trasera de la fábrica, en el llano, en el parque; donde se conserva el valor intrínseco del juego, donde el jugador no es un esclavo, al menos mientras juega.

BIBLIOGRAFÍA

Galeano, Eduardo. 2010. El fútbol a sol y sombra. México, Siglo XXI

Gonzalez Varela, Nicolás. Ensayos sobre futbol y filosofía. http://www.scribd.com/doc/20878278/Ensayos-sobre-Futbol-y-Filosofia-por-Nicolas-Gonzalez-Varela Consulta: 5 de Marzo de 2011.

Schiller, Friedrich. 1990. Kallias: Cartas sobre la educación estética del hombre. Barcelona, Anthropos.

Valdano, Jorge. 1997. Los cuadernos de Valdano. Buenos Aires, Aguilar.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

PC: Muy interesante, gracias por compartirlo Mauricio, saludos

Armando L dijo...

Es un placer leer ensayos como éste. Queridos Futbolistas, dejen de darle entrada a cualquier pelele y favorezcan a autores así.

Cempazúchitl dijo...

Ahora sí ya valió pito este blog: ya llegaron los sociólogos comunistas con pretensiones pseudo-literarias. Para eso mejor traigan al NEB, es menos patético.

Anónimo dijo...

NEL NI MADRES PINCHE CEMPA, SI TIENES TANTA HUEVA MENTAL LÁRGATE A LEER EL TV NOTAS O LA PRENSA, ESA LITERATURA SI ESTA A TU NIVEL. ES MAS SI EL ZOQUETE PELAGATOS DEL NEB VUELVE A PUBLICAR SUS MAMADAS AQUI, NO VUELVO A ENTRAR AL BLOG

Ex Fan dijo...

Cempazúchitl: mejor lee algo más que El Record, amplia tus horizontes y no critiques.

Qué buena entrada, muy buena reflexión del futbol.
Gracias Queridos Futbolistas por compartir este gran trabajo.

Anónimo dijo...

EX FAN ERES UNA REINA, HERMOSURA!

Cempazúchitl dijo...

Nadie aquí defiende al NEB. Todos estamos de acuerdo en que es un inepto fracasado bueno para nada. Pero es que este texto se la da de muy académico a la vez que adjetiva en cada oración y ni siquiera pone citas (su "bibliografía" no da para un análisis académico que, creo, es lo que el autor quiere hacer). El NEB al menos se intenta hacer el chistoso y no es pretencioso. Ojalá regrese pronto y se dejen de publicar textos como este.

Anónimo dijo...

OTRA VEZ LA BURRA AL TRIGO PINCHE CEMPA, ME CAE QUE NO ENTENDISTE NADA! MAURICIO NOS DIO ALGO INTERESANTE Y CON NEURONA (QUE NO ES LO MISMO QUE "PRETENCIOSO" Y "MUY ACADÉMICO" COMO TU DICES). EL NEB ES UN NINI LLENO DE PRETENSIONES Y SIN NINGÚN TALENTO, Y NO SÉ A TI, PERO A MI NO ME HACE REIR. SI HUBIERAS LEIDO AL MENOS UNO DE LOS LIBROS QUE SE CITAN EN LA BIBLIO, NO ESTARIAS PIDIENDO EL REGRESO DEL NEB

fre dijo...

Me gusto el ensayo, es sencillo, directo y consistente en su argumento.
Y ya.


El único afán protagónico, es de aquel que lo denuncia como rojillo y pseudo-literario.

maudimeo dijo...

gracias a todos por sus comentarios, saludos