25 ago. 2013

Respect




Por: Marino Reyes

La llegada de magnates y jeques al mundo del futbol le han dado a este deporte una impresionante globalización al grado que de llegar a crear marcas, impulsar equipos con bajo reconocimiento mundial y abrir nuevos horizontes a las aficiones, todo en base a golpe de billetazos, petrodólares y cheques casi en blanco al portador. La compra de figuras para sus clubes que hasta hace no más de diez años apenas eran conocidos fuera de Europa, hoy llegan a tener aficionados en todos lados del mundo.

Su manera de comprar, a veces con fuertes golpes de billete y con ofertas difíciles de ignorar, hacen que muchos jugadores, que si bien tienen calidad demostrada, lleguen a una sobrevaloración bárbara: ¿Realmente Luca Modric valía los 30 millones que pagó el Real Madrid? ¿Era necesario pagar 94 millones de euros por Cristiano Ronaldo? ¿Vale la pena pagar 250 millones por el argentino Messi o los más de 100 millones que pidió Tottenham por Gareth Bale? ¿Neymar valió los 57 millones de euros cuando antes de la Confederaciones nada había ganado para Brasil? Las cifras expresadas duelen, más cuando vemos que en el mundo hay situaciones de crisis, especialmente en España donde el desempleo está bastante alto. 

Ahora bien, queda de manifiesto que la presión ejercida por los poderosos, añadiendo el deseo de los jugadores por ir a clubes con mayor y mejor exposición mediática y pagos más jugosos, terminan haciendo el berrinche de sus vidas al negarse a cumplir compromisos con los clubes con los que tienen contrato (como el caso Teófilo), obligando que estos los vendan más a fuerza que de ganas y dejando al aficionado, al que los pone en el altar y los idolatra, en una posición de decepción. Pensar en amor a la camiseta es obsoleto en estos tiempos, quizá entendible, aunque lo menos que se le pide al jugador es RESPETO por la misma, por el club y por la afición.

Es el Respeto el que se ha perdido tanto en jugadores y clubes, y esa carencia termina alborotando a aficiones que hacen ver al futbol, en un acto final de decpeción, como un negocio de mercenarios, y donde el aficionado tiene ídolos que se venden al mejor postor, que caducan pronto y al que le ven carente de identidad hacia unos colores, aunque están los casos de jugadores ha mostrado respeto hacia cada una de las casacas que han vestido. Las figuras que rechazan este tipo de comportamientos se van desvaneciendo, la edad se los come. Ejemplos como el de Totti, consagrado con la Roma o el mismo Del Piero en la Vecchia Signora. 

Si algo hemos visto, es que el jugador italiano sabe a quién se debe: no se vende tan fácilmente, y en los partidos de selección, comienza ganando 1 a 0 desde la entonación del himno nacional; si no, vean a Buffon en cada partido de la Squadra Azzurra: es el primero en celebrar el gol a favor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Recuerdo que cristiano costo 94 millones de euros, el habia ganado champions ayudando con un gol suyo, ligas, era figura en un gran equipo, el mejor jugador de la premier, bota de oro indiscutiblemente, una estrella.
Bale no ha ganado nada, fue mejor jugador Van Persie que el, no esta en un gran equipo, ni bota de oro, y hoy hay mas de 5 o 6 mucho mejores que el.