23 ago. 2013

La Carta Inteligente.

     

Por: Lalo Reyes

Con la negativa por parte de Guillermo Ochoa para acudir a la selección nacional mexicana para los partidos contra Honduras y Estados Unidos, que muy posiblemente decidirán la posibilidad del tricolor de acudir al Mundial, se abren muchos cuestionamientos, pero sobresale el siguiente: ¿Hoy por hoy, cuánto conviene ser seleccionado nacional por parte de México?


Soy de las personas que piensan que en definitiva una selección de fútbol no debe ni necesita ser mezclada con sentimientos de patriotismo o nacionalismo al punto de llamar "defensores de la patria" a los jugadores tricolores, o traidores a los que se niegan a ir. Sin embargo estoy consciente que representar a lo mejor de un país es un orgullo y un privilegio, pero ¿lo será tanto como para arriesgar la posibilidad de seguir tus sueños?

Si nos ponemos unos instantes en los zapatos, o en este caso tachones, tanto de Carlos Vela como de Guillermo Ochoa, el primero lleva casi 2 años negándose a la selección a excusa de querer sobresalir y consolidarse con su equipo. Su excusa esta hoy en día por demás justificada, pues Carlos es un símbolo de la Real Sociedad y su nivel futbolistico esta mejor que nunca. Memo por otra parte, que representa sin lugar a dudas el mejor jugador de la escuadra de la isla napoleónica y su salvador en múltiples ocasiones, dijo que si no es llamado para ser titilar con México prefiere no venir.

Lejos, pues, de cuestionar si merecen ser titulares por encima de Corona u Oribe conviene preguntarse si el objetivo de Ochoa y Vela no será más bien el de aguantar unos meses más en sus respectivos equipos, seguir con sus buenas actuaciones y emigrar a un club grande de Europa ¿y por que no?m levantar una Orejona; Carlos como el primer delantero mexicano en hacerlo y Guillermo como el primer portero. ¿Imposible? seamos sinceros- es 100 veces más posible que lograr unos cuartos de final en un mundial con la selección mexicana.

Prioridades

Tal vez hace 30 ó 20 años, para cualquier futbolista mexicano el jugar un Mundial con su selección era, por mucho, la culminación de su sueño. Pero hoy la cosa es diferente. Con más mexicanos en el extranjero que nunca, los sueños y prioridades han cambiado al igual que los sacrificios.

No justifico la decisión de ambos, pero sí la entiendo. Es una moneda al aire de ambos, una volado que perdió hace muy poco Jonathan Dos Santos.

Tendremos que dale tiempo al tiempo, lo que se juegan Memo y Carlos es un juego arriesgado que en el futuro vera sus consecuencias, pero el as que hoy éstos dos se están jugando, puede ser una carta inteligente, una muy inteligente

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