20 dic. 2009

PRICELESS



A las 2 de la tarde el Estadio Azteca estaba lleno. Hasta la madre, vayámonos entendiendo. Y eso que era miércoles, día de chamba sin más ni más. Pero entre los escuincles que todavía andan de vacaciones, los jefes comprensivos que se hicieron de la vista gorda ante la ausencia de media agencia, los trajeadines que dijeron “voy por unos cigarros” y varios cientos de desempleados no perdonamos un centímetro de grada del Azteca. Todo era verde salvo una esquinita roja con unos gringos kamikazes. Pobres gabachos, se veían tan contentos con la primera anotación que casi se alcanzan a escuchar sus porras de béisbol. Ya para el segundo tiempo cuando Sabah vengó a Juan Escutia, Agustín Melgar y los otros chamacos-próceres de nuestra golpeada patria, los norteamericanos estaban buscando desesperadamente la salida más cercana. Mientras tanto los prófugos de mi chamba, 11 para ser exactos, nos abrazábamos con toda la gente a nuestro alrededor como si hubiéramos recuperado California y Texas. ¿Que el guey que está junto a ti huele a sudor, que el de más allá se ve que es un mamón, que la vieja de atrás está un poco panzona? No importa, abrázalos, que el milagro de un partido como este es que durante algunos minutos todos, absolutamente todos dejamos de ser nacos, fresas, emos, porros, indígenas, burócratas, narcos, políticos, policías y ladrones, para convertimos simplemente en mexicanos.

Además ganarle a los gringos equivale, sin exagerar, a ver perder 100 veces al América. Y algo así me cae que no tiene precio.





7 comentarios:

Chesquito dijo...

La pasé tan bien que si me descuentan el día, habrá valido la pena!
jiji.

Vamos a los 2 que vienen!!!

powerpen dijo...

Ahora entiendo el significado del jugador número 12. Sude la camiseta (el estadio lleno y un clima de 28C le abren los poros a cualquiera), corrí de un lado a otro del estadio (persiguiendo al cubetero), grité, lloré y festejé cada unas de las jugadas, igual que los 11 que estaban abajo. Y lo mejor fue a haber vivido esta experiencia a lado del autor de este blog. Gracias macho alfa.

Anónimo dijo...

Uf qué gran día! villa coapa, el taxi, el Azteca lleno, 10 colegas y una victoria sobre los gringos hicieron que ayer fuera el mejor miércoles que he vivido en mucho tiempo. Gracias Chiqui! Vamos por los que siguen!

IS´OTOPO dijo...

Enorme. Por un partido así vale la pena perder la chamba.

Gary dijo...

Alexis Lalas es mexicano y festejó como nunca. Fue un placer.

relboy dijo...

Lalas, acompañanos a mentarle la madre a los Salvadoreños cuando se vengan a surrar al Azteca (¿A quién pijas se le ocurrió renombrarlo como Walberto Cañedo o Silverio Cañedo?)

Mr Pop & Mr Rock dijo...

uuufff ese dia fue grande
yo en un bar con mis 15 amigOs mas los 80 qe eramos ahi, Castro y ese tirazo y todos gritamos tiramos chelas, nos abrazamos.
Juarez desborda a donovan se mete al area tira la diagonal y Sabah se quito los miedos.
Barbaro ese dia lo demas queda en el recuerdo y el sentimentalismo.

PD: me gustaria publicar en tu blog algo