8 ago. 2013

Ella y El Árbitro

Por: Paris Flores:

“Un fin de semana común para las parejas que gustan del futbol es delicioso, se prepara la comida, las bebidas, la botana y disfrutas momentos increíbles al lado de la persona que quieres apoyando a tu equipo. Hay un tipo de mujer para la cual los fines de semana de futbol a veces se convierten en soledad y mucha; mucha tolerancia”



Ella sí sabe…



Le tocó ir al SUPER medio desvelada, y medio triste porque hoy es su aniversario y él no estará, todos le dicen “deberías acostumbrarte” “así es su trabajo, ni modo”. Lo que todos no saben es que el día que deje de sentirse triste entonces estará dejando de sentir el amor que siente por él.

Se da prisa para llegar a casa a prender el televisor y verlo por lo menos en la TV, aunque desconoce si esta acción la hará sentir más su ausencia, enojarse y frustrarse o si la consolara.

Mientras dan los nombres de los jugadores ella ha preparado una bolsa de palomitas y un par de cervezas, pese a que ningún equipo ya es de su interés ¡es un clásico!, su visión ha cambiado y ahora ve el futbol más fríamente. Ha dejado de creer y de ser fan de algunos jugadores, más bien esos sentimientos se trasformaron en decepción y a veces repulsión hacia esos mismos jugadores.

De entre tantas cosas rescatables de él, en la cuestión laboral ella se levanta el cuello, ya que sin él, el juego no podría llevarse a cabo, pero se convierte automáticamente en enemigo de los 22.

Por el aniversario ella se pone melancólica y recuerda las muchas veces que ha tenido que enfrentarse a ver que le arrojen cosas, otras tantas que le escupan, los famosos “limonazos” e infinidad de insultos incluyendo el…

 ¡Hijo de puta!,

-“si ellos supieran que mi suegra es un pan de Dios”.- Sonríe-

Los comentaristas, los enemigos disfrazados de amigos; los critican por medio de repeticiones y acercamientos sin saber que las jugadas suceden en segundos y es donde él debe de asumir su responsabilidad con la probabilidad de cometer un error, nadie tiene su visión, su ángulo, su experiencia, pero esto ellos no lo toman en cuenta; los llaman jueces… ¡ ja ! ¿Quiénes son los jueces en realidad?

Nada; en todo eso le quita los momentos de gloria compartidos, sus ascensos, sus premios, la fuerza que tiene para permanecer con ganas cada mañana para entrenar aunque ella lo haga desvelarse, el carácter para permanecer frio ante los insultos y agresiones. Ella lo admira. Ella sabe que tomó la mejor decisión por estar a su lado y que a pesar de las constantes salidas permanecerá ahí para él, viéndolo a través del televisor, apoyándolo cual aficionada con playera.

Mucha gente lo saluda en la calle, los vendedores en las tiendas son amables con él como con cualquier persona. Y hasta los niños le sonríen. Su ángel le permite ser una persona especial para la gente que lo conoce, para sus familiares y amigos. Los aficionados,  no entienden, que lo que hacen ¡es su trabajo!, como ser obrero en una empresa, como ser maestro en una escuela. Él ama su trabajo, ha sido su primer amor; amor que decidió compartir con ella.

Ustedes no lo saben y no lo entienden…

…pero ella sí sabe, querer a un árbitro.

15 comentarios:

himurafresnillo dijo...

snif snif ............. muy buena

Anónimo dijo...

WOOOW ESO ES AMOR!!!

Anónimo dijo...

Te rifaste, tal vez nunca lo vemos así

Tecnicolorlife dijo...

excelente narración .... sin duda :)

Anónimo dijo...

Simplemente buenisimo y atinado, mil gracias por narraciones como esta. Saludos

CAPS dijo...

Excelente muchas gracias por esta historia llena de verdad y llena de amor. No pretendo ser aguafiestas pero hay muchos arbitros del sector aficionado que no salen en tv. Un fuerte abrazo a todos ellos

Anónimo dijo...

...Yo sé

Anónimo dijo...

Excelente.!

Marisol Flores dijo...

hola tambien me toco vivir esas epocas con èl y lo apoye de la misma forma he incluso los insultos los vivi en carne propia

Anónimo dijo...

Es dificil tal vez para muchas entender y apoyar una profesion asi, pero te acostumbras y ahí sigues al pie del cañon, amenos q el sea el q no quiera q sigas ahí, exito para todos aquellos q tienen esta profesion y la aman mas q a nada!

Liv Manzo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Liv Manzo dijo...

Yo amo a mi árbitro...!!!

Lizbeth Joseline Montaño dijo...

Sin duda alguna, AMO A MI ÁRBITRO!! Por cierto, al leer se me salían las lagrimas y tenía un nudo en la garganta..

Marisol Flores dijo...

:)

Anónimo dijo...

Nadie sabe ni comprende el trabajó de los árbitros