12 sept. 2011

MUCHO EQUIPO PARA TAN POCO PUEBLO


La del Atlante es una de las aficiones más extrañas que existen. Y no es por su composición heterogénea donde hay desde viejos barcelonistas que llegaron a nuestro país durante la guerra civil española, hasta amantes de los toros que asistían al antiguo estadio de la ciudad de los deportes para matar tiempo antes de la faena en la Plaza México (sin olvidar, por supuesto, a todos los que están en medio: hombres de negocios, simpatizantes del PRD, tepiteños de toda la vida y un número de satelucos mayor al que te podrías imaginar, más burócratas de todos los niveles y artistas plásticos, intelectuales de izquierda, jueces de la Suprema Corte, un hincha de Platense y varios comentaristas de Televisa).

Lo que la hace extraña es que presumen con orgullo su amor por el Atlante pero rara vez acuden a verlo. Y no son una afición de 50 ó 100 pelados como en su momento fue la del Necaxa. Atlantistas en el DF hay por todas partes y en número suficiente como para provocar llenos en el Estadio Azteca, cosa que no sucedió una sola vez en los últimos años del Atlante en el DF. Vamos, ni siquiera llenaban el Estadio Azul cuando era el Estadio Azulgrana. De modo que el equipo más chilango de los cinco que jugaban en el DF terminó por mudarse a Cancún. Allá no tiene aficionados que describan una jugada de futbol con lenguaje taurino ni el apoyo incondicional de la “Tito Tepito”. Pero tiene un trofeo de campeón y más gente en las tribunas.

Si se trata de springbreakers o verdaderos atlantistas, ya es otra cosa.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

nel, te equivocas mano. Atlantistas deben quedar como 20, además la mataviejitas acabó con la mitad de ellos. Cuando fue campeón en el '93 con Lavolpe, fueron al ángel como 15 personas, y no llenan un estadio chico ni a madrazos

Francisco dijo...

El Atlante me encanta porque refleja la saga de muchos chilangos: después de chingarle toda la vida, vivir por toda la ciudad (incluyendo zonas conurbadas como Mi Nezota), y ver que nomás no le funcionaban las cosas, decidió irse a probar suerte en Cancún, donde le ha ido relativamente bien -en cualquier caso mejor que en su tierra natal. Es un equipo entrañable que no cae mal. Ojalá nunca desaparezca.

Anónimo dijo...

Cómo va a caer mal si tiene tres títulos en toda su historia (que es de 80 años aprox). Si fuera un club ganador nadie lo tragaría. Creo que alguien que le va al Aclante es porque le despertó lástima y entonces entabla una relación disfuncional y de codependencia con su equipo, lo que es tristísimo

Esteban Ro dijo...

Buen análisis, aunque no concuerdo del todo con eso de que los atlantistas nunca íbamos al estadio. A lo mejor no te acuerdas pero en 1991 Atlante fue el primer equipo en jugar como local los Lunes por la noche contra equipos no tan taquilleros como Correcaminos, Veracruz, Puebla. El estadio se llenaba. Lo que pasó después es que la directiva no supo cosechar lo que habían sembrado y dejaron que la afición les diera la espalda.

Anónimo dijo...

pues mas recientemente, cuando se fueron a jugar a nezayork yo fui a verlos un par de veces y era deprimente ver que se daban cita ahi una porra de 20 personas y 10 teporochos despistados y parale de contar... a lo mejor por eso les decian la fiebre, porque si llegaban a 40 ya eran muchos