16 jul. 2011

ICH LIEBE KONIGSBLAU (POR QUÉ LE VOY AL SHALKE)

Por: Mats Hummels

Hola, soy Matias y le voy al Schalke 04. ¿QuÉ tiene esto de extraordinario? Nada, en apariencia. No tengo motivos familiares ni de ningún tipo como para irle al "azul real". No provengo de alemanes ni nada de eso, lo único que me pudiera vincular con el Schalke es que casi, sí, casi, tengo una novia alemana que vive muy cerca de Gelsenkirchen, pero nada más que eso. En fin, no vine a hablar de mis relaciones sino de el equipo de mis amores.

Para los que no conozcan nada sobre el Schalke o sólo conocen el equipo a partir de la llegada de Raúl, el Schalke es un equipo altamente competitivo de la bundesliga, para algunos el eterno "ya merito" de la liga, equipo que consiguió sus mayores éxitos durante la época de Hitler y en algunos momentos de los años 90 (aquella final de copa UEFA contra el Inter en el 97). A pesar de todo, muchos consideran el logro mas grande del equipo haber llegado hasta semifinales de la Champions en medio de un caos administrativo, la paulatina salida del portero, ídolo de la afición, y la transición de un rígido sistema futbolistico (en el cual algunos jugadores decían sentir miedo) a uno más relajado e inconsistente (por algo Mr. Ralf Ragnick salió del equipo hace unos años, pero en Alemania, al igual que aquí en México, también se les da eso de volver con sus técnicos cual pareja masoquista).

Comparando al Schalke con algún equipo mexicano éste sería, sin lugar a dudas, la Chivas. El equipo de las masas, el del pueblo, aquel en el que los trabajadores encuentran su refugio y el cual es el dador da sus alegrías. También porque ambos equipos después de un buen periodo de éxitos cayeron en la inconsistencia y el holgazanería para solo tener uno que otro chispazo repentino. Y también porque ambos tienen un rival amarillo.

Ahora bien, estoy solo en mi afición por el Schalke. Nadie comprende por qué le voy a ese equipo (ni espero que lo hagan). Nadie entiende por qué no le voy a la Juve, al Manchester United, al Barcelona, al Real Madrid o ya de jodido al Bayern Munich. Yo creo que es por esas ganas de ser diferente, eso que te hace salir del molde, con nimiedades tal vez, pero a fin de cuentas no soy como esos villamelones que se ponen a filosofar qué equipo es el mejor del mundo pero si les preguntas sobre la plantilla del Barcelona de hace 10 años no saben qué responderte.

Mientras tanto yo me doy el gusto de disfrutar de los partidos de mi equipo favorito con sus comentarios en alemán, alegrándome una semana por ganarle el clásico al Borussia y muriéndome del coraje porque a la semana siguiente el equipo colero de la tabla saldrá con los suficientes tamaños para plantarle cara a un equipo que al final de la temporada, si es que nada extraordinario ocurre, estará ahí, en el segundo o tercer lugar, fiel a su costumbre. Que las "barcelocas" y los merengues se revienten en pedazos solitos, es gracioso ver eso, y que el mundo siga pensando que el Schalke es Raúl y Huntelaar. Yo sé que después de todo el Schalke, para mí siempre será más que eso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo te comprendo, siempre hay que conocer todos los equipos importantes, no solo los que esten de moda o a los que la mayoria les va.

lola mora dijo...

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