9 jun. 2011

EL LEGADO DE LAVOLPE

Que si "Menottistas" o "Bilardistas", ofensivos o defensivos, resultadistas o respetuosos del espectáculo, sobrevivientes de la TV blanco y negro o hijos de la era Twitter. Dejémonos de tonterías. En el futbol sólo hay dos clases de entrenadores: los que cosechan triunfos donde quiera que se paren y los que viven de su pasado más o menos reciente.

Al primer grupo pertenecen Ferguson, Guus Hiidink, Vicente del Bosque, Mourinho y Guardiola por mencionar unos pocos. El segundo, mucho más numeroso que el primero, está conformado por personajes como Hugo Sánchez, Lapuente, Pasarella, Fabio Capello, el “Maehtro” Reynoso… y por supuesto Ricardo Antonio LaVolpe. (hay un tercer grupo- el de los que nunca han ganado un solo título, pero de ese no hay mucho que decir).

La primera vez que el argentino dio la vuelta olímpica las películas se rentaban en VHS, en Videocentro; los teléfonos celulares eran del tamaño de un libro de Baldor y la final de vuelta en que su Atlante venció al Monterrey fue transmitida por Imevisión. Estamos hablando de 1993 y tuvieron que pasar diez largos años para que alzara un segundo título, esta vez al frente del Toluca. Seis meses después, y ya como DT de la selección mexicana, obtuvo la prestigiosísima Copa de Oro del 2003 en el Estadio Azteca frente a una selección brasileña plagada de novatos. Y hasta ahí han llegado sus más grandes logros.

Lo demás, entiéndase la pléyade de triunfos simbólicos como perder contra Argentina en el 2006 “a pesar de haber sido muy superiores y como consecuencia de un golazo de Maxi López”, haber hecho del Tri la selección más aplaudida por la prensa internacional en la Copa Confederaciones del 2005, y convertir al Atlas en uno de los equipos más espectaculares en la recta final de los años 90, es meramente anecdótico.

Esto no quiere decir que Lavolpe sea un mal técnico. Para nada. Así que vámonos olvidando de los partidos en que México le ganaba con cierta facilidad a Costa Rica, empezando por el que se jugará este domingo en la Copa Oro. Y es que el argentino es capaz de sacarle el 110% a jugadores que normalmente no pasan del 70%, además de ser obsesivamente estudioso y sumamente inteligente en sus planteamientos estratégicos.

Lástima que tenga un ego tan gigantesco como el de Mourinho, siendo que apenas ha ganado la sexta parte de los títulos del portugués con 20 años más en el banquillo.

Disfrútenlo entonces, Ticos, que aquí en México muy poca gente lo quiere. Yo no soy uno de ellos, pero debo aceptar que los rojinegros que dirigió en 1999 practicaban el futbol más hermoso que nuestra liga ha visto en años. Asimismo sigo pensando que hizo bien en no convocar a Cuauhtémoc a Alemania.

Por lo demás me parece que no ha existido una mejor selección mexicana que la de 1993/94. El hombre que la dirigió también pertenece al grupo del pasado, sólo que él en vez de estar en el banquillo escribe una espantosa columna en Récord. No la lean. Y sean felices.


2 comentarios:

Cempazúchitl dijo...

Para que la comparación fuera justa, habría que poner a Mourinho a dirigir al Atlante, Atlas, Toluca, México, y Costa Rica, y a Lavolpe a dirigir al Real Madrid, Chelsea, e Inter. Y ahí sí veríamos quién es mejor entrenador de los dos.

Anónimo dijo...

PUES SU CARÁCTER NO LO AYUDA, PERO ES UN TECNICAZO, DE VERAS. AUNQUE NOS CAIGA GORDO Y SE CREA MÁS DE LO QUE ES, NO DEJA DE SER CHINGÓN. EN VARIOS EQUIPOS DONDE DIRIGIÓ LE FUE MAL PORQUE LOS JUGADORES LE HICIERON LA CAMA, SOBRE TODO EN EL AMÉRICA