26 may. 2011

DREAM ON

Lo normal, lo común, es que justo cuando estás a punto de anotar el gol decisivo en la final de la Champions League suene el maldito despertador, te chupe la cara tu perro o la novia te pregunte dónde dejaste las llaves del coche. El portero ya estaba vencido y el balón a punto de cruzar la línea del arco mientras tú, todavía medio dormido y con la cara hinchada, te preguntas por qué chingada madre no pudieron esperar un pinche segundito más a despertarte. Ibas a ser el héroe que el futbol mundial está esperando, el nuevo Messi, y en vez de eso estás dentro de la regadera pensando “ojalá no haya mucho tráfico rumbo a la chamba”.

Eso es lo más cerca que muchos hombres, el 99.9% a nivel mundial, hemos estado de anotar en un partido internacional. El restante .1%, ese que se gana la vida metiendo los goles que nosotros soñamos, tiene otro tipo de fantasías: ir al super sin que nadie los moleste o volver a jugar en una cascarita callejera.

Chicharito Hernández pertenece a esa afortunada minoría, pero hasta hace no mucho tiempo estaba al otro lado del porcentaje. No hay que olvidar que hace seis años quedó al margen de la selección infantil campeona en Perú, que hace tres jugaba en Colima y que hace dos su futuro se veía tan gris que incluso pensó en el retiro. Seguramente llegó a tener el mismo sueño que todos nosotros. Sólo que en su caso no hubo nadie que lo llegara a despertar.

Dulces sueños Chicharito. Ojalá que anotes en la final de Wembley; es más, que realices un “hat trick” y así cumplas la fantasía de miles de escuincles mexicanos que ven en ti una suerte de Maradona tapatío. 

Si eso le alcanza al ManU como para ganarle al Barcelona, qué bueno. Si no, que lo decida el futbol. 


2 comentarios:

Ex Fan dijo...

Buena entrada! felicidades! Efectivamente hoy Chicharito es el héroe y la inspiración de muchos mexicanos. Es un buen modelo a seguir y efectivamente, ojalá y anote ese gol, con el que todos alguna vez (incluso una que otra mujer) hemos soñado!

Anónimo dijo...

hat trick... samamada