10 dic. 2010

UN APLAUSO AL PACHUCA

Que quede claro que en este Mundial de Clubes Pachuca no perdió contra un equipo cualquiera. No señor.

No se le puede llamar así, equipo cualquiera, a un club cuya figura gana la quinta parte que un jugador chafa de Querétaro; que cada quince días tiene que recorrer miles de kilómetros de terracería para jugar sus partidos de visitante (no hay lana para el avión y aunque la hubiera sólo dos ciudades en todo el país tienen aeropuerto); y que entrena en canchas junto a las cuales las de la Liga de Cuemanco parecen Wembley.

De los estadios mejor ni hablar. Con decir que su equivalente al Azteca, el Stade des Martyrs en Kinshasa, rara vez tiene agua corriente en los vestidores. Claro que comparado con la guerra civil que desde hace 20 años desangra aquel país lo anterior es una trivialidad para cualquier futbolista. 

En medio de ese conflicto olvidado, que es el que más víctimas ha dejado desde la Segunda Guerra Mundial, seguir un día más con vida es lo que realmente importa. Si encima encuentras el ánimo y la energía como para ganar la liga local, entonces eres un chinguetas.

A lo mejor eso fue lo que hizo que los jugadores del TP Mazembe superaran sus limitaciones futbolísticas y pasaran por encima del autoproclamado “Equipo de México”. Y lo mismo hubieran hecho con Toluca, América, Pumas, Chivas o cualquier otro cuadro de nuestra liga. Vamos, en una de esas y hasta al flamante campeón regiomontano lo superan. Así de mal está nuestro futbol. 

Hoy nuestra liga no produce mejores equipos que la liga de uno de los países más jodidos del continente más pobre del mundo. Si como aficionados seguimos apoyando un torneo a todas luces mediocre, lo siguiente será perder contra un equipo de… 

Chin. 

Al parecer ya no hay un país más jodido 
que República Democrática del Congo.


8 comentarios:

Cempazúchitl dijo...

Esto reivindica al imbécil de gorubu cuando dice que el equipo más pitero de España sería campeón de México.

Mefito dijo...

No se quien es Gorubu, pero si dice eso tiene toda la razón!

Buen blog

Anónimo dijo...

No, tampoco jodan, Monterrey, Santos, Cruz Azul, hasta los pinches pumas, hubieran hecho mejor papel que este.

pOp dijo...

Me gusta me gusta, la presión que se esta ejerciendo porque la liga se ha vuelto mediocre. Basta ya!

M. dijo...

La presión no es tal. Cada año los dueños de los equipos ingresan más dinero, luego, no ven una razón para cambiar.
Me alegra que todo esto será diferente cuando la generación de veinteañeros sea muy joven para recordar a Cardozo y lo único que venda huela a Europa. Entonces intentarán retomar el camino, pero será tarde, los verá jugar solo su familia.

gorubu dijo...

Exactamente mi estimado Cempazúchitl. Imagínate nomás: si siendo un imbécil me sobra la razón, entonces ¿qué serás tu? Me parece que ni siquiera se ha inventado un insulto a tu medida, que sea capaz de describir tu infinita estulticia.
Pero en fin, lo importante es que Marco tiene razón. Prueba de ello es que Suazo no dio el ancho en el Zaragoza (justamente ese equipo pitero que ahora es sotanero en España). En cambio regresó al Monterrey y se encontró nuevamente con un nivel de exigencia bajo, donde tratan de marcarlo jugadores como el Pikolín... y claro, junto a esos troncos parece un crack de postín. Incluso al grado de contribuir a que su equipo sea campeón, tal como sucedió. Por cierto, con la selección de Chile no mostró gran cosa en el mundial, no?
Bueno, como siempre les decimos: si de veras quieren que nuestra liga suba de nivel (y junto con ella nuestra selección), no la vean. Muestren interés por algo que valga la pena. Presten ojos y oídos al futbol sólo hasta que sea presentado en un formato serio: sin liguilla, sin porcentajes, sin repechajes y sin interliga. No hagan lo que el Cempazúthitl, que seguramente vive alienado y consumiendo voraz e irremediablemente un producto de bajísima calidad, haciéndose cómplice del engaño, la simulación y el fomento de la mediocridad.

Ex fan dijo...

ZAS!!!

Anónimo dijo...

Cempazúchitl, creo que te dijeron "pendejo" en elegante.