18 nov. 2009

EL DEPORTE MÁS INJUSTO



Existen dos tipos de deportes: los que determinan al ganador basándose en una puntuación exacta y los que lo hacen a partir de la apreciación.

El futbol es quizá el único deporte que combina las dos anteriores. Un partido se gana con goles, queda claro; pero también se puede ganar gracias a la interpretación, muchas veces subjetiva, de una persona de más de 40 años dentro de la cancha, cuya única ayuda para no equivocarse son dos personas tan arcaicas como él apostadas a lo largo de las bandas. Gracias a la limitación de los árbitros y el engaño de los jugadores, que equívocamente ha llegado a considerarse parte intrínseca del juego, Maradona metió un gol con la mano en el 86 y detuvo otro, también con la mano, en el 90. Si los árbitros en turno hubieran sancionado cada jugada, tal vez Argentina tendría dos finales menos en su historia. Pero no la vieron o no la quisieron ver. Al fin y al cabo en el futbol los ojos del árbitro son juez y parte, y la equivocación garrafal tan sólo un accidente. Por eso mientras los irlandeses, borrachos de impotencia, estarán destruyendo cuanto bar se les cruce en el camino de París a Dublín, el árbitro que no vio la mano monumental con la que Francia les arrebató el sueño de ir al Mundial estará tranquilo durmiendo en su casa. 

Cuesta trabajo creer que en una época donde la tecnología supera cualquier barrera de la ciencia ficción, el futbol no pueda echar mano de ella para hacer que el juego más democrático del planeta sea también el más justo.


Mientras eso no ocurra seguiremos viendo “manos de Dios”, penaltis fantasma y goles borrados en todas las competencias. No pasa nada cuando el equipo afectado es, como en este caso, la República de Irlanda. Pero te quieres morir cuando le pasa a tu selección. A muchos todavía no se nos pasa el coraje cuando en el partido de octavos contra Alemania, hace 23 años, un árbitro colombiano le anuló un gol legítimo al “Abuelo” Cruz. Si tan sólo entonces hubiera existido un juez de cámara...

12 comentarios:

Shuyu dijo...

El futbol es polémica. Con tecnología sería un deporte más, está bien que siga igual.

RICARDO B dijo...

El futbol no puede quedarse atrás. Cada vez los jugadores son más rápidos y las jugadas clave ocurren en fracciones de segundo. Queda ampliamente probado que por lo menos en uno de cada tres partidos hay manos que no se marcan, penalties injustos y faltas de las que el árbitro ni se entera. La FIFA debería aumentar el número de árbitros en la cancha y acudir a la repetición en caso de alguna jugada apretada.

Veamos qué pasa.

Ámelie dijo...

Querido Editor:

No seamos tan duros en nuestros comentarios. Si, es un deporte injusto y a todos nos toca sufrir las injusticias de un árbitro que no ve o que no quiere ver sin embargo el futbol perdería todo su chiste si apelamos a la tecnología, el futbol dejaría de ser lo que es. Mejor sigamos atenidos a árbitros ciegos y a ayudantes que no ayudan.

gorubu dijo...

Amelie: qué comentario tan mediocre el tuyo. En el fútbol y en todo lo demás, se requiere de justicia. No hagamos apología de lo injusto ni celebremos la ineptitud o corrupción de un árbitro, o de los jugadores. El fútbol es el único deporte que ha desdeñado la tecnología, según la FIFA para "conservar su esencia", pero en realidad lo hacen precisamente para que sea posible seguir haciendo trampas, dejar equipos no deseados en el camino, acuchillar arteramente a otros, en fin. Este es el deporte más popular del mundo, pero por eso mismo es en el que están presentes más intereses. Recuerden que Irlanda vende poco y Francia mucho, además de que el patrón de la UEFA es francés, y el de la FIFA es suizo francés. ¿Por qué habrían de preferir al patito feo de las islas británicas?

Locust dijo...

Completamente de acuerdo con Gorubu. El futbol no debería valerse de las cosas que lo hacen polémico (como las fallas arbitrales, por ejemplo), para favorecer a los equipos más fuertes. Si la mano del partido Francia-Irlanda hubiese sido en contra de los galos, seguramente el ártbitro la habría marcado.

J. Lüver dijo...

a lo mejor vivo en una cueva y mis amigos me tachan de cavernicola, pero no me gustaría más tecnología en el fútbol. Igual y el chip ese que le querian meter al balón pa' ver si entraba o no, pero hasta ahí.
De si le meten tecnología tipo "juez de cámara" y esas cosas, de poquito en poquito terminará siendo futbol americano...

GA dijo...

Gorubu: mucho más mediocre es escribir explicaciones conspiratorias, porque se construyen con puros lugares comunes, con ideas que se basan en el sentido común, pero que no tienen sustento práctico ni lógico.

En todos los deportes en los que "se usa la tecnología" -- béisbol, fútbol americano, basquetbol, tenis -- también se han descubierto partidos arreglados, así que dos cosas no son necesariamente ciertas: 1) que el fut se mantiene sin, por ejemplo, utilizar la repetición instantánea para poder seguir arreglando los juegos y 2) que con la tecnología se eviten las trampas.

En el caso específico del partido entre Francia e Irlanda, es estúpido decir que había arreglos para que Francia pasara al Mundial. En primer lugar, porque Irlanda tuvo opciones más claras de gol y las falló. En segundo, porque el hecho de no repetir el partido no tiene como sustento que "Francia venda más", sino que nunca se ha repetido un partido porque un árbitro haya pitado mal.

gorubu dijo...

GA: muy bien, efectivamente la tecnología no es la panacea pero es una herramienta que mucho ayudaría a esclarecer jugadas dudosas. Irlanda debería haber ganado el partido aún a pesar del árbitro, pero no capitalizó su dominio y sus llegadas, por lo que el árbitro acabó pesando en el marcador (para eso lo pusieron, porque tampoco podía ayudar a los franceses en forma descarada). Ahora ve a revisar y verás que existen varios antecedentes de partidos repetidos por culpa de los árbitros, incluso uno de ellos en eliminatoria mundialista y en fecha más o menos reciente (precisamente las repeticiones pusieron en evidencia a los de negro, como en el caso de este partido). Te digo más: se dió en la confederación africana, y hubo de repetirse por lo asqueroso del arbitraje, el cual hizo ruborizar hasta a tu tío Blatter. Averígualo y cuando tengas el dato vuelve para seguir deslumbrándonos con tu lógica y tu vastísima sabiduría

GA dijo...

Un par de enlaces donde encontré información sobre los partidos repetidos:
http://www.as.com/futbol/articulo/precedentes-animan-madrid/daiftb/20050920dasdaiftb_16/Tes

http://www.iusport.es/casos/uzbekistan/comentario_a_aguiar.htm

p.s.: hablando de lo mismo, está la columna de Walter González en: http://www.mediotiempo.com/futbol/editoriales/walter-gonzalez/2009/11/hey-profe-fue-mano

GA dijo...

Gorubu: digo que es más mediocre usar las teorías de la conspiración que aceptar la injusticia intrínseca en el juego – como lo propone Amélie – porque ninguna de ambas posturas realmente explica algo, pero la segunda no tiene esa aspiración, mientras que tú, al igual que los demás que creen en las conspiraciones, piensan que realmente están analizando los hechos.

Es simplista decir que la FIFA siempre ayuda a los poderosos. No puedo negarlo por completo, pero creo que es muy aventurado decir tal cosa porque no se tienen pruebas contundentes, y sólo hay sospechas basadas en supuestos que no se sostienen realmente. Por eso hago énfasis en que tus conclusiones no son necesariamente ciertas. Pueden serlo, pero no lo son de acuerdo a los supuestos que apuntas en ambos comentarios, que “El fútbol es el único deporte que ha desdeñado la tecnología, según la FIFA para "conservar su esencia", pero en realidad lo hacen precisamente para que sea posible seguir haciendo trampas, dejar equipos no deseados en el camino, acuchillar arteramente a otros…” y que “para eso lo pusieron (al árbitro), porque tampoco podía ayudar a los franceses en forma descarada).”

Sobre el primero, reitero lo que escribí en mi primer comentario, y también me apoyo en lo que tú dices: “no es la panacea pero es una herramienta que mucho ayudaría a esclarecer jugadas dudosas”. Pero eso no significa que dejaría de haber partidos arreglados. Yo no estoy a favor del uso de la tecnología para auxiliar al árbitro, pero no tengo ninguna razón práctica, sino meramente “pasional”. A pesar de ello, entiendo que tal vez sí sirva para disminuir estas injusticias aparentes.

Sobre la ayuda del árbitro: pude ver el juego casi completo y noté que su desempeño no era para nada localista. De haberlo sido, pudo marcar como penales dos faltas aparentes de los irlandeses en el segundo tiempo: una es cuando Anelka entra al área por la derecha y se lleva a Given y la otra cuando Henry entra por la izquierda, forcejeando con uno de los defensas irlandeses y manda un centro al borde del área chica que detiene Given; en esta jugada, el defensa jala del hombro a Henry y éste se cae hacia atrás. Incluso pudo dejar de marcar el fuera de lugar de Govou. Es claro que no vio, ni el juez de línea, la mano de Henry. Por eso resulta absurdo concluir, a partir de un sólo error, que hubo ayuda del árbitro.

De nuevo, a partir de este incidente, lo único que podemos decir es que el árbitro se equivocó, y no que la FIFA o Blatter – ojalá fuera mi tío – ayuda a los poderosos: ¿cómo ayudó a México, Alemania, Italia, España, Brasil o Argentina a pasar al mundial? ¿Qué tan poderosos son Honduras, Paraguay, Eslovenia, Argelia, Serbia, Chile o Nueva Zelanda?

Por último: ¿a cuál partidos repetidos te refieres? Debí explicar mejor ese punto. Dije “que nunca se ha repetido un partido porque un árbitro haya pitado mal” y me doy cuenta de que no fui claro, que escribí mal. Quise decir que los partidos repetidos no se debieron a errores de apreciación, sino errores de marcaje: esto es, que los árbitros sancionaron las faltas, pero aplicando mal el reglamento. Eso fue lo que pasó entre Bahréin y Uzbekistán – por cierto, espero que éste no sea el partido al que te refieres. En todo caso, el club más poderoso del mundo, el Real Madrid, tuvo que recular en su intento por solicitar la repetición de un partido, porque sabía que sería difícil lograrlo y, de ser el caso, sería un precedente para todos los juegos de futbol en el mundo. Y repito, no niego que haya arreglos, pero me gustaría que quienes están seguros de ellos, como tú, construyeran mejor sus argumentos, y no repitieran las mismas que dicen la mayoría de los medios y de las personas.

gorubu dijo...

GA: A mi también me gustaría seguir creyendo en los reyes magos, quisiera conservar esa candidez que caracteriza a los enemigos de las teorías conspiratorias. Pero si conocieras el fútbol desde adentro, seguramente no pensarías como piensas, y te darías cuenta de que no hablamos de teorías, sino de prácticas. Como quise dar a entender, el árbitro de este partido entre galos e irlandeses fue imparcial durante el trámite del juego, hasta que se presentó la jugada dudosa, la que pudo haber sido anulada o validada. Es precisamente ahi donde reside la trampa: en aparentar imparcialidad. Hasta que viene la jugada difícil en la que el nazareno puede hacer creer que se equivocó o que no pudo apreciar la jugada desde la ubicación que tenía. Si el árbitro con consigna favorece a uno de los equipos desde el principio, obviamente se pone en evidencia. La cosa consiste en hacerlo en forma sutil, y ante la duda favorecer deliberadamente a uno de los dos. Pero sólo ante la duda; por más que haya tongo ningún árbitro va a marcar un penal si la falta se comete tres metros fuera del área. Por cierto, a mi tampoco me gustan los lugares comunes.
Por último: no perdamos de vista el momento en que se originó la jugada. Si hubiera sido en el primer tiempo, creo que el árbitro hubiera tenido que anular el gol. En cambio, lo validó cuando los irlandeses ya tenían el reloj encima, sin margen de reacción.

GA dijo...

Gorubu: no es candidez ni ser iluso, simplemente tus argumentos, al igual que todos los de todas las teorías de la conspiración, se caen a la primera. Es cierto que no conozco el fútbol “desde adentro”, pero no me parece que sea una razón para decir que dudar de los arreglos es ingenuo. Repito – una vez más –: no digo que no sea cierto; mi desacuerdo se debe a que no hay evidencia suficiente.

Por lo que escribes, en este y en otros posts que más o menos recuerdo, no me parece que tú sí conozcas “desde adentro” al fútbol, lo que es otra razón por la que no entiendo a qué vas cuando me dices “seguramente no pensarías como piensas, y te darías cuenta de que no hablamos de teorías, sino de prácticas.” ¿Cuáles prácticas? ¿Dónde están las pruebas? ¿Quiénes y cómo se ponen de acuerdo? No lo sabemos y, aunque puede ser cierto, generalmente no lo es: repito las preguntas: ¿cómo ayudaron a México, Alemania, Italia, España, Brasil o Argentina a pasar al mundial? ¿Qué tan poderosos son Honduras, Paraguay, Eslovenia, Argelia, Serbia, Chile o Nueva Zelanda?

Aunque no lo dices abiertamente, me parece que piensas que esto – la ayuda arbitral, el desempeño bajo consigna – es un hecho cotidiano cuando hay intereses no deportivos – económicos, generalmente – involucrados. Yo creo que no, o por lo menos no siempre, porque entonces no se explica que jugadores reconocidos internacionalmente se queden sin ir al mundial, y selecciones casi desconocidas sí vayan. No se explica que el Real Madrid se quede fuera de la Copa del Rey, porque sin duda es garantía de lleno cuando juega de visitante. No se explica que Portugal y Francia jueguen el repechaje, mientras que Serbia y Dinamarca sí pasaran directamente, arriesgando el pase de los primeros y los ingresos que eso representa. No explica, tampoco, que México estuviera a punto de quedar fuera en las eliminatorias, en la fase de grupos previa al hexagonal. La ayuda, en el caso del repechaje europeo – espero que lo tengas presente, y no te pase como con el partido de “en eliminatoria mundialista” “en la confederación africana” – fue hacer un sorteo arreglado, pero no corrupto, sino totalmente institucional, en el que se pusieron como cabezas de serie a las selecciones más fuertes – de acuerdo a la clasificación de la FIFA – para que no se enfrentaran entre ellas. Es claro que aquí se favorecen los intereses comerciales, y puede parecer injusto, pero no puede decirse que no tiene fundamento deportivo, que es lo más importante.

Me parece que tu explicación sobre la supuesta ayuda del árbitro sigue siendo endeble pues no hay una relación causal directa entre los resultados y los acontecimientos. No me parece ocioso seguir discutiendo esto – imagino que algunos así verán – porque, en general, creo que el intercambio de puntos de vista es productivo, así que por eso sigo.

Dices “hasta que viene la jugada difícil en la que el nazareno puede hacer creer que se equivocó o que no pudo apreciar la jugada desde la ubicación que tenía.” Yo respondo que pudo marcar cualquiera de las jugadas anteriores, las que menciono en mi comentario anterior, pues fueron mucho más dudosas que la mano.

Y tú agregas “no perdamos de vista el momento en que se originó la jugada… lo validó cuando los irlandeses ya tenían el reloj encima, sin margen de reacción” pero, de no haber metido Henry la mano, no habría habido ayuda ¿Cómo pudo saber el árbitro que eso pasaría? En todo caso, ¿cómo pudo prever que habría una “jugada difícil” en ese momento del partido? Si hubieras dicho que no marcó el fuera de lugar del defensa francés – Squilachi, me parece –, tal vez tendrías un poco más de credibilidad. Los errores arbitrales casi nunca suceden cuando el equipo contrario no tiene margen de reacción y casi siempre definen resultados.