20 jun. 2014

Keep Calm... se trata del Tri


Por: Marco Dávila

De entre todos los países miembros de FIFA ninguno tiene una afición tan bipolar como la de México. Las puede haber más ruidosas y casi igual de ingeniosas (ahí nadie nos gana), pero no hay otra con una relación de amor/odio tan intensa con su selección de futbol como la que los mexicanos tenemos con el Tri. O tan intermitente, pues durante un partido de la selección pasamos del GANAMOS al PERDIERON y del SOMOS LOS MÁS CHINGONES al SON UNA BOLA DE PENDEJOS en menos de lo que duran un par de cervezas. 

Nos cuesta ser mesurados, y este espacio no ha sido la excepción.

En mayo publicamos varios posteos donde asegurábamos que el de Brasil sería el peor Mundial en la historia de la selección, y que Miguel Herrera estaría de regreso en el América antes de que terminara Julio. Un mes y medio más tarde hemos tenido que pedir disculpas, cerrar la boca, y soportar una metralla de mentadas de madre por parte de muchos aficionados que, al igual que nosotros, vaticinaban un Iceberg. Allá ellos.

El punto es que esta selección resultó ser bastante mejor de lo que pensábamos. 

Pero no tanto, eso sí, como para que algunos periodistas y un número cada vez mayor de aficionados la coloquen como la mejor que se haya visto en una Copa del Mundo. Basta comparar la paupérrima cuota goleadora de este Tri- un tanto en dos partidos, con la que los representativos mexicanos de los últimos seis Mundiales consiguieron al cabo del mismo número de juegos (86-3/94-2/98-5/02-3/06-3/10-3) para darse cuenta cuán lejos se encuentra de ello.

Con esto no quiero decir que la selección del “Piojo” no sea capaz de hacer historia. Tendría, eso sí, que vencer a los croatas y ya en octavos despachar a los holandeses o chilenos para convertirse en el primer Tricolor en alcanzar el tan anhelado quinto partido fuera de México. Pero se ve difícil, por no decir imposible, pues no olvidemos que el mejor jugador de este Tri ha sido Ochoca, su arquero, y que fuera de ahí no trae nada… ¿O sí? Márquez, Vázquez y Guardado andan hechos unos cracks, y donde el “Hermoso” y Giovanni se conecten con ellos, ¡a temblar potencias del mundo futbolístico!
  
Mierda, ya no sé hacia qué lado oscila mi estado de ánimo. ¿Pesimismo catastrófico u optimismo desbordado? Mexicano al fin y al cabo. Bipolar por siempre.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, los ratones ya le ganaron a Croacia y calificaron en 2° lugar (por diferencia de gol). Van contra Holanda y mi pronóstico es: hasta ahí llegaron. No los van a golear y hasta capaz que hagan un partidazo, pero si hay penales nos van a abrochar. Acuérdate Marquinho: aunque haga eliminatorias desastrosas, México siempre califica al mundial. Genera dudas, pero quiénsabe qué le pasa que se convierte en casi un equipazo, pero nomás en la primera ronda. Al llegar la hora de la verdad somos devueltos a la realidad con un madrazo brutal, y a volver a empezar con lo de siempre: "Se jugó bien"... "Le echaron ganas"... "Ese árbitro ojete nos acuchilló"... "Si fulano hubiera metido una de las dos que tuvo, hubiéramos goleado"... "La maldición de los penales, son un volado"... "Era un equipazo, nomás le faltó tantita mentalidad"... Y así hasta el infinito. Si todo esto pasa en el cuarto o en el quinto partido es igual. Nunca verás a los ratones en una final, por muchas razones. Porque no tenemos un gobierno, una federación ni un torneo serios, principalmente.

Anónimo dijo...

Aplausos al maestrazo del comentario anterior. Su mérito no fue "ver el futuro" sino analizar bien la historia y estar muy consciente del peso que recae en la selección.

No somos pocos los que sabemos en qué y dónde se falla, pero quienes mueven el destino de nuestro fut no muestran interés absoluto en corregir esos puntos críticos.

Ni modo, así seguiremos condenados. Yo por eso estoy curado y no me emociono con la verde, total, ya se sabe que dará como máximo 3.5 partidos buenos y listo.