12 oct. 2013

Los posibles debutantes.

Por Damián García, colaborador.
El país que vivió la guerra más cruel desde la «WWII» podría debutar en un mundial.



Siempre me ha parecido interesante lo difícil que es en algunas latitudes que tu país juegue una copa del mundo. El nuestro es un lugar afortunado, por muchas razones obvias. De los 209 afiliados a la FIFA, sólo 76 países han asistido al menos una vez. México ha ido en catorce ocasiones, incluso más veces que España, Francia e Inglaterra (aunque se podría igualar la cifra si faltamos a Brasil).

Por ejemplo, Venezuela jamás ha tenido la fortuna y ayer perdió todas sus esperanzas para éste ciclo. Qatar tampoco lo logró aunque ellos jugarán en casa en 2022. En nuestra confederación, con la victoria de ayer, alejamos a otro país que jamás ha visto el máximo torneo; Panamá. Así que me he dado a la tarea de reunir a los equipos que, como los canaleros, todavía tienen esperanzas de poner su nombre en la privilegiada lista.

Bosnia-Herzegovina.

El más cercano al debut. Aunque teóricamente fueron al mundial cuando formaban parte de Yugoslavia, como República de Bosnia-Herzegovina no asistieron y ahora como Bosnia y Herzegovina (se consideran históricamente distintos y existen desde hace apenas 16 años como república federal) están muy cerca de la clasificación directa. Si ganan contra Lituania de visitante este martes, irán. En caso de perder o empatar dependerán de que Grecia haga lo mismo o menos para evitar la repesca europea.

Montenegro.

 El mismo caso de la antigua Yugoslavia —además asistieron cuando eran parte de Serbia y Montenegro, aunque nunca como estado actual. Hacen frontera con los bosnioherzegovinos pero difícilmente compartirán la gloria de sus vecinos. Aunque es matemáticamente posible que accedan a la repesca, contra Moldavia necesitarían dar una paliza de escándalo, ya que Ucrania tiene una diferencia de goles sobre ellos de +12. Eso esperando que San Marino (el peor equipo de la eliminatoria con 46 goles en contra y 1 a favor) gane a los ucranianos.

Armenia.

Misma historia de país semi-nuevo, aunque éste formó parte de la URSS. Si lo de los montenegrinos es difícil, lo de Armenia necesita una milagrosa carambola a cuatro bandas. Tendrían que ganar en Italia y esperar que Bulgaria empate contra la República Checa, que Dinamarca no le gane a Malta y además, que Francia pierda contra Finlandia en casa y se quede fuera del mundial desde ya. Un sueño que ni Lenin se atrevería a tener.

Islandia.

Mi favorito para aparecer en Brasil, nada más por ese video de la celebración de un equipo local que imitaba a un pescado recién pescado (acá). Ignoro si alguno de esos jugadores sea parte de la selección, pero dependen de ellos mismos para llegar a la repesca. Contra Noruega necesitan hacer lo mismo o más de lo que haga Eslovenia contra Suiza y esperar un buen cruce contra alguno de los mejores segundos de grupo.

Jordania.

Un país hermoso que es difícil de ubicar en el Medio Oriente. Los asiáticos han hecho todo lo que han podido. Están en repechaje continental a costa de Uzbekistán y esperan a una nación sudamericana para tratar de salir adelante a ida y vuelta. Lo más probable es que repita Uruguay en esta etapa, porque su diferencia de puntos y goles le hará difícil alcanzar a Ecuador y Chile que sólo necesitan un punto para el pase directo. En Sudáfrica así llegaron los uruguayos al mundial y acabaron en semifinales. Difícil.

Etiopía.

En África las eliminatorias son realmente largas y difíciles. Además terminan, invariablemente, en enfrentamiento directo de ida y vuelta. Los etíopes, tan laureados en la maratón, enfrentarán a la experimentada Nigeria por su más grande logro como selección. Si llegan al mundial todos los comentaristas se emocionarán diciendo que «su peligrosidad reside en su velocidad».

Burkina Faso.

Uno de los países más pobres del mundo podría dar la satisfacción a su gente, aunque les sirva de puro placebo. Para la nación donde el ingreso per cápita es de 1200 dólares anuales (menos de nuestro salario mínimo) el rival futbolístico será Argelia, que también tiene experiencia en citas importantes. El martes son los juegos de ida y en noviembre las vueltas.

Panamá.

Su panorama se oscureció cuando Raúl Jiménez hizo una maravilla en los últimos minutos que ni él se creyó. Dependen de ganar en EEUU y que México pierda en Costa Rica. Otro año sería muy difícil pero —con una selección tan mala como la de ayer que sólo sobrevive por las genialidades de los únicos dos que jugaron decentemente— todo es posible para alcanzar la repesca continental contra Nueva Zelanda. 

Un dato extra sobre nuestro posible rival oceánico: a Sudáfrica llevó un jugador que a su vez era empleado bancario, quien tuvo que pedir licencia para jugar el mundial. Quetzalcóatl nos libre de caer, si llegamos, contra los neozelandeses, quienes harán lo posible por jugar su tercer mundial.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Veo mas posible una derrota de México vs Costa Rica y una victoria sufrida de Panamá vs Estados Unidos, y sí, adiós México :P