24 oct. 2013

Cuando la realidad nos alcance.


Por: Ricardo Gómez

14 años pasaron para que Atlas volviera a una final. En ese tiempo Muchos equipos han sido campeones en nuestra maltrecha liga mexicana, incluso Pumas repitió título y América amenaza con hacer lo propio en este torneo. Toluca se afianzo como un grande no reconocido y al Pachuca le alcanzo para nombrarse “el equipo de México”; y el Atlas, el buen Atlas, vivía de la fama de buena cantera y de equipo luchón y entrañable.

Y si pensamos en el tiempo que lleva sin ser campeón de copa entonces nos tenemos que remontar a hace…56 años! No me alcanzaría todo el blog para enumerar las glorias y pifias que hemos visto en nuestras canchas, pero creo que ya di a entender que ha pasado mucho tiempo para que el buen Atlas esté de nuevo ante la posibilidad de ser campeón de algo más allá que no sea la copa Jalisco.

Directores técnicos han ido y venido, jugadores estrella han brillado con luz propia la cancha jalisciense, directivos han robado a placer de la caja rojinegra y la fiel, la fiel ahí está, siendo un ejemplo a seguir para toda la banda villamelona del mundo futbolístico nacional. Mediocres, dirían unos, incomparables, otros responderán, pero si algo es cierto es que la fiel rojinegra es el vivo retrato de lo que a nivel nacional es la afición mexicana con la afición de todo el país, nos dan un pan duro y, aún quejándonos, lo devoramos al momento.

Muchos de los hoy aficionados del buen Atlas son personas nacidas en estos años de sequía en materia de copas, gente que se pregunta qué pasará cuando vean levantar al capitán en turno la copa de campeones. ¿Qué sigue cuando se es campeón siendo aficionado de un equipo como el Atlas? ¿Se les exige más? ¿Se tiene uno que volver conformista y agradecerle al universo por permitirnos ver campeón al Atlas antes de que acabemos con el mundo? ¿Cómo se festeja un campeonato después de 56 años de sequía?

Conforme se acerquen los días para la gran final de nuestra malograda Copa Mx seguramente más interrogantes saldrán, más dudas nacerán y también, seguramente, las esperanzas de la fiel rojinegra estarán colgadas de oraciones para ver al Atlas, el buen Atlas, campeón, ya después sabremos qué hacer cuando la realidad nos alcance. 

1 comentario:

relboy dijo...

Denme una copa y luego vemos.