24 jul. 2013

El pecado de la mujer. El futbol.


Por: Paris Flores / Editora


La “niña” tiene manejo de un dialecto inadecuado, es víctima de burlas en la escuela por preferir traer estampas de los jugadores en las libretas que florecitas y conejitos. A veces se esconde tras mostrar a los demás lo linda y femenina que es, ¡y vaya que lo es! pero a la hora de la hora, le cambia del canal infantil al canal de deportes para disfrutar de este bello deporte. El futbol.


No quiero aburrirlos con la típica historia de que las mujeres somos rechazadas o mal vistas por la sociedad si nos convertimos en aficionadas apasionadas a un equipo de futbol, solo quiero exponer un punto de vista real de lo que vive una mujer que ha elegido al futbol como gusto.


Mi primer recuerdo es sentada frente al televisor escuchando los insultos de mi papá hacia los jugadores, y créanme no importaba si eran los de su equipos, el gritaba dando la mejor opción para que el jugador lograra el gol, y es que siendo él futbolista tenía que ser lo suficientemente exigente. Su tono era el mismo que el del actual Tuca Ferreti, en momentos mucho coraje que lo hacían pararse del asiento y hacer rabietas como cualquier niño berrinchudo, en otros momentos se mostraba tranquilo llevándose las manos a la boca acomodando el bigote mientras que su mirada decía “tranquilo, vamos ganando”.


Recuerdo también la bandera que ondeaba en la azotea, y la colección de gorras que colgaban todas de un trofeo de primer lugar que hasta la fecha es el perchero más bonito de su casa.


El desarrollo del gusto fue alimentado por mi familia, siempre han sido muy futboleros, cada fin de semana íbamos a las canchas a apoyar al “Social”.


No faltaba nadie en el equipo, estaba el tragedias; que cada fin de semana traía un golpe diferente, estaba el potro; al cual se le daba eso de las corridas largas, también estaba el “no cacho una” y el goleador.


Siempre me costó trabajo entablar conversaciones “futboleras” con hombres, no creían en la idea de que yo supiera de jugadores, de jugadas, de DT's, de estrategias, y hubo un tiempo que en definitiva opte por mejor ocultar mi gusto. Lo sé, lo sé hice mal, pretendiendo tener en secreto un gusto que debía gritar.


Que ¿Por qué titule a este artículo “El pecado de la mujer”? pues bien, el pecado de la mujer es saberse envuelta en un territorio que a través de los años ha sido de hombres y no desarrollarse en este territorio de manera normal, el pecado de la mujer es no adoptarlo como un gusto normal; apasionándose en momentos de manera degradante tal vez haciéndolo solo  “por quedar bien” o “por llamar la atención”, el pecado de la mujer es encontrar más valor en las cosas superficiales de la vida como ver una novela o como asistir a un concierto de Luis Miguel porque eso es lo que “debe” hacer una mujer, el mismo pecado que lleva a la mujer volverse competidora del futbol por la atención de su pareja, el pecado de cumplir con el ideal de sociedad y venderse a través de su imagen para poder entrar al ámbito deportivo. Y este pecado es también el poco apoyo que tienen las selecciones femeniles, convirtiéndose tal vez hasta en una pérdida de tiempo cundo lo practicas profesionalmente.


Se presenta a ustedes: Editora, Paris Flores.

…una mujer, que aprecia la grandeza de un deporte como el futbol...es una gran mujer...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por favor cásate conmigo