8 abr. 2011

QUÉ VERGARA NI QUÉ NADA

"Es mi pelota y hago con ella lo que quiera." Así, con esa frase dicha a los 7 u ocho años de edad es como nacen los tiranos del futbol. Que además, dicho sea de paso, casi nunca saben tratarla con delicadeza. Por eso en el momento más emocionante de la cascarita levantan el balón con las manos y dan por terminado el juego.

Mucho tiempo después, si se vuelven millonarios y no saben en qué gastar su fortuna, se compran un equipo de futbol y lo convierten en su juguete preferido. Ejemplos hay y muchos. Aquí tenemos a Jorge Vergara que lo mismo ha obligado a sus jugadores a tomar clases de feng shui que a vestir un uniforme de visitante con los colores del América. Quien no apoye sus decisiones (y no asista al nuevo Estadio Omnilife) no tiene derecho a criticar a las Chivas. Sus Chivas.

Dan ganas de que a Vergara su estadio le quede siempre grande; y de que el América, a pesar de todo lo que representa, le gane todos los clásicos empezando por el de este domingo.

Pero Vergara resulta un verdadero flan, un angelito petacón, si lo comparamos con el magnate egipcio dueño del Fulham: Mohamed Al-Fayed. Es cierto que la afición “cottager” sabe que si no fuera por su inmensa fortuna el equipo estaría vegetando en la segunda o tercera división inglesa, y que su mítico estadio habría sido demolido desde hace mucho tiempo para construir algún centro comercial. Sin embargo cualquier cosa buena que haya hecho quedará eclipsada por su último capricho. 

¿Y es que a quién se le ocurre colocar una estatua gigante de Michael Jackson en la puerta principal de un equipo de futbol que ni a sus jugadores más legendarios les ha dedicado un busto? A un multimillonario egipcio cuyo ipod no quisiéramos escuchar jamás, y que ante la indignación de cientos de aficionados del Fulham por la estatua del rey del pop declaró: “si no les gusta pueden irle a otro equipo, por ejemplo el Chelsea”.

Vergara será un tipo detestable. Pero al menos nunca le ha pedido a ningún aficionado Chiva volverse seguidor del Atlas. Y lo que es todavía mejor: hasta ahora no le ha construido una estatua a su héroe Chayanne.



3 comentarios:

M. Damián. dijo...

Pobres. Espero que los petroleros nunca volteen a México. Ah, ¿que no lo hacen ni por el crudo? Bien entonces.

Cempazúchitl dijo...

Editor: no dés ideas. Estás viendo la tempestad y no te hincas...

Carlos dijo...

Tal vez Vergara no ha dicho que el que no esté de acuerdo con sus decisiones que se vaya al atlas, pero ha dicho: “quisiera una hinchada como la de atlas, aprendan de ellos”.
Y tampoco le ha dedicado una estatua a Chayanne pero en una ocasión rento la nueva casa de Chivas para un concierto del puertorriqueño y mandó a Chivas al Jalisco, decisión que apoyé al máximo porque para mí el coloso de la Calzada debe ser la casa del Guadalajara.