31 ene. 2011

POR QUÉ LE VOY A (CHIVAS)

Por: Marco Damián GLORIAS PASADAS
Siendo un chico en la zona poniente de la Ciudad de México tuve una infancia diferente, lejana al Deporte Rey. La mayor parte de la zona está repleta de oficinas y locales comerciales. Los parques se limitan en su mayoría a glorietas decorativas, fuentes, monolitos y monumentos en honor a gente que ya nadie homenajea. Los centros deportivos y clubes sociales están lejos, las canchas llaneras ya pertenecen a otras delegaciones. Ahí la vida transcurre más bien en edificios.
En ellos es difícil patear un balón dentro de un estacionamiento lleno de autos o intentarlo en una azotea que por un lado tiene tanques de gas y por el otro, rejas para tender la ropa. Además el índice poblacional rebasaba entonces los cincuenta años, por lo que niños habíamos pocos y completar un equipo de futbol que se atreviera a tomar las calles en pos de cascarita estaba fuera de lo posible. Nuestras energías las aplicábamos más bien en videojuegos, televisión y andar en bicicleta, tratando de evitar que nos atropellaran.
Cabe mencionar que la mayoría de las escuelas de la zona son atendidas por niños que viven lejos, en lugares más prósperos para el futbol, pero que están cerca del trabajo de sus padres. Así que cuando todos estos niños se arremolinaban a perseguir un balón o en su defecto un Frutsi vacío relleno de empaques de Sabritas previamente devoradas -en una escena que desde el aire se parecería a una marabunta devorando un grillo- su servidor no se sentía atraído la gran cosa.
Mi desdeñoso desinterés también se acentuaba por la situación familiar: mi padre había crecido deportista, pero nunca espectador y para cuando yo nací ya no veía ni el resumen de la Olimpiadas. Por otro lado mi abuelo, que era gran admirador del futbol, no era un gran conversador y sus emociones se las guardaba para él. Veía el partido todos los domingos, eso sí. Alguna vez, en medio de la transmisión, alcancé a preguntarle –en una de las dos o tres conversaciones más largas que le recuerdo- ¿A quién le vas? Mi viejo se tomó un segundo para pensar la respuesta y dijo: A las Chivas, porque soy de Guadalajara.
Sería incongruente decir que a partir de ese momento soy Chiva de Corazón; sufro por los resultados, me alegro por los buenos, lloro por los malos y uso el típico plural incluyente cuando hablo de que ganamos o perdimos. Además, la columna se acabaría muy pronto.
Durante ese tiempo y con la que me pareció una elocuente respuesta de mi Abuelo -en cuanto a determinación genealógica se refiere- me definí Chiva cuando alguien preguntaba y aplaqué las conversaciones sobre futbol con un par de cosas que aprendí en el camino y que no cuestioné demasiado; que el América era el enemigo y era de muy mal gusto ser de su afición, que los Pumas no estaban tan mal porque parte de la familia había estudiado en la UNAM, que El Clásico era el partido más importante del torneo y que en esas fechas lo adecuado era hace burlas zonzas o aceptar apuestas con gente igual de desinteresada que yo, que pocas veces las cobraba.
Pero un día cualquiera, atraído por el ruido mediático que generaba un equipo con jugadores de pelos pintados, máscaras de luchador y personalidades aguardentosas, que habían sorprendido a más de uno con su desempeño y que irían por el título, justamente contra el Guadalajara, me decidí a ver una final completa, de ida y vuelta, pues. Desde el primer momento sentí que ese equipo de Neza era, valga la resonancia, mucha pieza y que ganar no sería cosa fácil.
La final transcurrió dramática, en su primer parte y como ya sabrán muchos, gloriosa en la segunda, con un Gusano Nápoles rompiendo récord de goles en una final y el primer título en varios años para ahora sí, Mis Chivas.
De ahí el cariño creció y comenzó una mayor afición al futbol: empecé a seguir más partidos, primero los buenos, luego casi todos, luego la Champions, luego algunas ligas europeas, luego varias, después torneos completos, hoy hasta los de balonmano, por el parecido. Además me doy el lujo de hablar de jugadores retirados que he ido conociendo de a poco, como si los hubiera visto a todos, en un blog dedicado a viejas glorias de nuestro torneo. Eso sí, no hablo de futbol con gente que no sepa la gran cosa al respecto, porque yo fui así y sé lo bruto que uno puede ser.
Hoy en día les puedo contar chorromil cosas acerca de Mi Equipo; que Nápoles no hacía tantos goles por partido, si acaso hacía alguno. Que Ramón Ramírez era un crack, pero que eso no alcanzaría contra el Necaxa de Aguinaga. Que La Promotora de Guadalajara contrataba jugadores casi para el retiro para incrementar ganancias. Que ya nadie se acuerda de Nacho Vázquez. Que la Miss México era la hija del entrenador. Que ya sé porqué Hermosillo, Peláez y Luis García no brillaron. Que luego llegaría Vergara y no contrataría a casi nadie. Que el Bofo es uno de los jugadores más desesperantes del mundo. Que qué bueno que se fue Palencia a Pumas (equipo que ahora me provoca bilis, como el disque Niño). Que el Pachuca me provoca más. Que de unos años para acá América ya no me importa tanto, pero me infartaría verlo campeón de Libertadores. Que preferiría que ganaran los mugres brasileños. Que Omar Bravo falla, matemáticamente comprobado, cuatro goles claros para meter uno. Que qué bueno que la cantera da frutos. Que yo creo que eso es lo bueno de Omnilife y que espero el otro señor no gane la demanda. Que el nuevo estadio está bien chicles pero el viejo también estaba. Que el Chicharito es lo más grande que le pasó a Chivas y a México en veinte años. Que Soy Chiva ¿y qué?

6 comentarios:

SERGIO HDZ dijo...

COMO EL AUTOR DEL POST YO SOY CHIVA DE REBOTE. NO SOY ORIUNDO DE GUADALAJARA Y MI FAMILIA ES CRUZAZULINA DESDE MIS ABUELOS. PERO YO TAMBIÉN VIVÍA EN UNA COLONIA DONDE NO SE JUGABA FUT Y EL ÚNICO EQUIPO QUE SE CONOCÍA EN LA CALLE, POR LOS POCOS QUE SÍ CASCAREÁBAMOS, ERA CHIVAS.

Anónimo dijo...

ASI COMO TU MUCHOS ADQUIEREN IDENTIDAD FUTBOLERA POR CAUSAS FAMILIARES, ESO ESTA BIEN. PERO, YA EN CONCIENCIA ¿VALORAS LO QUE ES ESE EQUIPO?. ES CIERTO QUE SE LE TIENE MUCHO CARIÑO Y ESO NO SE PUEDE EVITAR A PESAR DE SUS DERROTAS Y TRIUNFOS, PERO ESCUCHANDO A LOS QUE PIENSAN REALMENTE, Y QUE NO ESTAN LIGADOS AL DEPORTE POR PASION, ENCONTRAMOS COMENTARIOS COMO QUE LAS CHIVAS SON SOLO UNA ILUSION MEXICANA DE LO QUE NUNCA SERA. NI LOS JALICIENSES NI LOS DMAS TIENEN LA CAPACIDAD PARA DARNOS IDENTIODAD DEPORTIVA NI GANAR UN TITULO MUNDIAL. NO HAY QUE PENSAR QUE POR SER DE JALISCO ES IDENTIDAD NACIONAL, POR LOS CHARROS Y LOS MARIACHIS Y ESAS COSAS.LAS CHIVAS SIEMPRE HAN ESTADO VINCULADAS CON EL MEXICANISMO MALENTENDIDO Y CON LA PROMESA DE UN SEMILLERO PARA SER CAMPEONES MUNDIALES. ESO ES FALSO. PERO ELLOS SON LA PROMESA Y SE IDENTIFICAN CON ESO...EL RESTO DE LOS EQUIPOS NO SION UNA ILUSION NI UNA MENTIRA COMO LO SON LAS CHIVAS.

Anónimo dijo...

Son muy bonitas las historias con las que nos acercamos al futbol pero lo realmente importante es heber contado con la fortuna de que habiendo tantos equipos nos tocó ser parte de la mejor afición de México, POR QUE YO TAMBIÉN SOY CHIVA ¿Y QUE?

Anónimo dijo...

realmente yo desde que los vi me enamore de eu futbol y amo el club mar poruqe donde vivo casi no hay chivas y mas porque en mi familia no hay mucha tradicion futbolistica

juanma dijo...

yo soy chiva desde el campeonato 86-87 cuando derrotaron al cruz-azul y desde ese momento los colores los traigo bien puestos...lo malo es la gente que le va a un equipo solo cuando va bien y es campeon...vivo en Toluca siendo oriundo del DF y aqui cuando ganó el Toluca un campeonato vi a mucha gente de otros equipos con la camiseta de los diablos todos pintados y casi llorando de emocion...sea del equipo que sea hay que apoyarlo en todo momento...animo CHIVAS

Eder Palomino dijo...

Yo si recuerdo a Nacho Vazquez!! de puberto mi ídolo era el Tilón, nunca fui goleador, pero en la secu cuando jugaba fut y lograba meter gol, trataba de festejar como el gusano, y recuerdo que tuve que vender chicharrones para comprar mi primera playera original de Chivas, la Aba Sport con la que fueron campeones, y aunque ahorita vayamos mal, confío en Cruyff porque aunque no lo vi jugar, leía artículos sobre él complementándolos con opiniones de mi padre. Soy Chiva y que?