21 oct. 2009

EL CLÁSICO DESCAFEINADO



¿Cuál es el mejor clásico que existe? Es difícil contestar la pregunta cuando tienes la camisa de tu equipo bien puesta. El Rayado dirá que ninguno como el Clásico del Norte, mientras que un rojinegro exaltará el de Zorros contra Guadalajara. El Altantista senil, que los hay y muchos, dirá que para clásicos clásicos el de su equipo contra el Necaxa y un azulcrema de cepa no dudará en responder que lo que se dice papá de todos los clásicos sólo hay uno: América-Chivas. Pero si cambiamos afición por objetividad, cosa nada fácil, nos daremos cuenta que el de este fin de semana podrá ser el clásico que más vende, por supuesto. Pero ya no es el que más pasión levanta.

Hace tiempo que Chivas y América dejaron de ser el agua y el aceite. En algún punto del camino convirtieron diferencias irreconciliables en semejanzas. El Rebaño Sagrado ya no es más el equipo del pueblo, el de abajo, el que con humildad y tesón tumbó durante años a cuadros plagados de estrellas extranjeras. El rol del bueno de la película, como alguna vez lo calificó el “Tigre” Azcárraga, fue suplantado por la personalidad ególatra y arrogante de su dueño. El América por su parte pensó que con sólo conservar el papel de villano cumplía, pero a falta de buenas contrataciones y equipos espectaculares dejó de ser el multi campeón temido por todos, en especial por Chivas, y se convirtió en un equipo irregular, blando y de un tiempo para acá hasta en sufrida víctima. Qué lástima; no hay nada peor que un personaje malvado sin carisma.

De lo que alguna vez fue un enfrentamiento a muerte donde 22 hombres defendían algo más grande que la camiseta sólo quedan recuerdos y un partido que casi siempre decepciona. Jugadores han ido de un equipo a otro mientras sus directivos intercambian choferes y se prestan aviones privados, por lo que no sería raro que un día Bravo vista el 9 de las Águilas y Pérez Touffer se convierta en dirigente de las Chivas. Por lo pronto Chucho Ramírez, un hombre discreto y de bajo perfil, está en la banca del América mientras Jorge Vergara, el hombre polémico del futbol mexicano, el villano, el antipático, se sienta en el palco de honor del Guadalajara.

Cuando el clásico nacional dejó de ser el clásico por excelencia alguna otra combinación tenía que tomar su lugar. ¿Ya adivinó cuál es ese partido? Pues bien, si tomamos en cuenta que además de una larga historia un clásico debería confrontar dos ideologías radicalmente distintas, dos filosofías de vida que en nada se parecen y un odio indisoluble, el Pumas-América de hoy es lo que durante años fue América-Chivas.

Días lejanos cuando el "Clásico de Clásicos" era un "Clásico de Clásicos", y cuando Juan Dosal narraba.


11 comentarios:

DM 101 dijo...

Pues si, tristemente el Clásico Aguilas Chivas ha perdido brillo. Sin embargo para mi gusto todavia no hay un partido que se acerque a la importancia de el anterior. Ni Pumas-Aguilas ni Cenmenteros-Aguilas. Ninguno. Y que VIVA EL AMERICA!!

Manuel dijo...

No puedo ocultar mi pasión por el América. Si bien es cierto que el "Clásico de clásicos" ya no es lo que era antes, también es cierto que el que llegó a sustituirlo, curiosamente también involucra al América. En resumen: el América sigue siendo el equipo protagónico del fútbol mexicano y el rival a vencer, les guste o no. Arriba las águilas!

Anónimo dijo...

Que la chupen, que la sigan chupando¡¡¡¡¡

GA dijo...

1. Cuando no aparece el nombre del autor de un post, ¿significa que lo escribió el editor, Marco Dávila?

2. De ser así, creo que que en éste, como en uno anterior donde dices lo mismo sobre el "verdadero clásico", el editor hace exactamente lo mismo que reprocha a los anónimos: no argumenta.

3. Se me hace una pendejada decir que los Pumas y las Águilas son evidentemente antagónicos. ¿Por qué son tan distintos?

4. De hecho, me gustaría que aquí o en un post o donde fuera, alguien me explicara cómo se refleja la UNAM en los Pumas. Esto es: ¿qué hay en en el equipo de futbol que nos diga que representa a la Universidad?

5. Considero absurdo -- incluso ofensivo -- que se diga que es el equipo de la Universidad porque la UNAM es mucho más que un equipo que pocas veces ha sido ganador, que sólo durante alguna época fue ejemplo del buen juego y que, en realidad, tiene los mismos objetivos mercantiles que su supuesto enemigo acérrimo. La diferencia, en este punto, sólo está en el presupuesto.

6. Otra cosa que no es distinta es la afición. En el post anterior sobre este tema comenté que, fuera de los colores, no veo diferencia ninguna entre la "Rebel" y la "Monu": cantan lo mismo, chupan y madrean sin distinción y los líderes son igual de tranzas. Lo peor es que se han convertido en modelo a seguir para las barras de los demás equipos.

7. Otro punto que sería interesante discutir: en general, los que dicen que el América v. Pumas es un clásico son los pumas. Para los águilas, generalmente, el único clásico es contra el Guadalajara.

8. Creo que esta postura aspiracional por parte de la afición puma demuestra, en principio, que todavía no tienen la seguridad de ser un equipo grande y necesitan afirmarlo construyendo una rivalidad medio artificial.

9. También, que basarse en el estereotipo de la afición para hacerlo es verdaderamente absurdo pues, repito, yo no los veo tan distintos, tampoco sé de qué se tratan los "valores" de cada uno y, en todo caso, veo más sinceros los del América que los que pretenden mostrar los Pumas: vamos, que no veo la conexión entre el Pikolín y José Vasconcelos.

10. Por último, repito otro comentario de aquel antiguo post: en todo el mundo, las rivalidades tienen algunos criterios diferentes para su existencia. Sin embargo, uno que sí comparten los clásicos nacionales es el de ser el enfrentamiento entre los equipos más ganadores. América tiene nueve títulos -- blogpost, me gusta contar los torneos como largos, por lo que al América habría que contarle los dos que ganó en torneos cortos como uno solo. Pumas tendría 4.5. por lo que no es uno de los más ganadores.

Elías dijo...

Ojo Marco.
descafeinado, da.

(Del part. de descafeinar).


1. adj. Que ha sido desprovisto de elementos nocivos o molestos.

2. adj. Desvirtuado, privado de aspectos fundamentales u originarios.

3. m. café descafeinado.

QF dijo...

Elías: tienes toda la razón.

GA: ¿Me dejarías publicar tu comentario como una réplica al post actual? Tienes un punto de vista muy interesante respecto a la nula relación que existe entre el equipo de futbol de la UNAM y la Universidad.

A los dos, gracias.

zonico dijo...

America Pumas son solo clasicos en la tribuna y para los aficionados por que en la cancha no se ve nada, partidos aburridos que siempre terminan empatados, pero por supuesto los pumistas se han encagado de inflarlos que si para ser un clasico hay que confrontar ideologias y la chingada ¿que tiene de diferencia la "ideología" del real madrid en contra del barcelona o del milan contra el inter? La verdad es que son tan grises los pumas america que los amierdicanistas nisiquiera les hacen mucho caso.

Bruno el bibliófilo dijo...

Lee mi blog!!!

GA dijo...

QF,

Gracias por responder y por pedir autorización. Claro que puedes publicarlo. Sólo hay que modificar en donde dice "blogpost" -- no sé por que salio así -- por "al igual que en este blog". Y "4.5." por "4.5,".

También sería bueno que se discutiera sobre la construcción de la rivalidad entre Pumas y Águilas, porque seguro que habrá algún punto válido, como las tres finales que jugaron entre ellos.

Y también sobre el hecho de que la rivalidad la sientan más los pumas que los americanistas, porque algo dice sobre el perfil general de esa afición.

gorubu dijo...

Buen análisis, GA. Pero ideologías, perfiles y filosofías aparte, el UNAM-América hoy por hoy es un choque con muchísima más cafeína que el casi siempre deslucido y opaco encuentro entre los de Coapa y el Guadalajara. Los pumas ciertamente guardan poca relación con todo el trasfondo de la universidad, por la simple razón de que la vida académica y el fútbol no se parecen mucho. Lo que el aficionado no perdona es que dos rivales que presumen de serlo hasta el odio se parezcan tanto actualmente, como bien dijo Marco. ¿No crees?

Anónimo dijo...

ARIAS, VERGARA Y HURTADO: CHINGUEN A SU MADRE LOS TRES. FELICIDADES A LOS AMERICANISTAS, GANARON BIEN