12 ene. 2012

LO QUE EL VIENTO A JUÁREZ


Efraín Juárez llegó al Zaragoza con al menos cuatro grandes ventajas. 

El idioma, así como formar parte de un plantel cuyo único objetivo es conservar su sitio en primera división fueron las primeras dos. La tercera consistió en no llegar solo, pues fue contratado junto con su amigo desde fuerzas básicas en Pumas- Pablo Barrera. Y la última, más no por ello la menos importante, contar con la plena confianza del entonces entrenador maño Javier Aguirre. 

Desafortunadamente ninguna lo ayudó a alcanzar un nivel ni remotamente cercano al que mostró en el Mundial de Sudáfrica. Peor aún- ni siquiera le sirvieron para tener una participación menos gris que la que lo caracterizó en su paso por el Celtic Glasgow.

Así pues el habilidoso extremo mexicano está a punto de repetir la historia de Omar Bravo, Kiquín Fonseca, Osorio, Aarón Galindo, Layún, Carlos Ochoa, Vidrio, “Abuelo” Cruz  y muchos otros jugadores mexicanos que no pudieron, o no quisieron, dar el ancho en Europa. Y que conste que ninguno de ellos tuvo que soportar ni la décima parte de insultos y patadas, humillaciones y presión de dar resultados por los que tuvo que pasar Hugo Sánchez en sus primeros dos años en España. Ni cercanamente.

Tampoco es que la hayan tenido fácil, es cierto, pues la exigencia en un club de media tabla en Inglaterra, Alemania, España u Holanda es mucho mayor que la de la mayoría de los equipos de la liga mexicana.

Pero querían jugar en Europa ¿qué no?



4 comentarios:

Cempazúchitl dijo...

La neta no jugó tan mal, pero tenía dos factores en contra que pesaron más que los cuatro a favor: a) es extra-comunitario b) no le gustó al entrenador nuevo. Y ante eso no hay mucho qué hacer...

J.F. dijo...

Columna Nueva!!!! Milagro

pepe corvina dijo...

A esa ignominiosa lista se podrían añadir los nombres del Chepo de la Torre, Negrete, Luis Flores y el Cuau... Pues si, el jugador mexicano que va a jugar a Europa tiene todas las condiciones para triunfar, pero parece estar demasiado condicionado por sus costumbres, idiosincrasia y demás. Muchos de los argentinos y brasileños que se van para allá no son necesariamente mejores (los Messi, Ronaldo, Kaká, Cafú, Aimar, Tévez y cia. comen aparte) pero aunque también en esas latitudes se dan jamaicones, un alto porcentaje de ellos se termina consolidando afuera. Es curioso, dicen que el mexicano abandona su entorno (se separa del muégano) y no es capaz de hacer nada. Pero acaso los otros extranjeros que llegan a Europa no extrañan el suyo? No se encuentran con un mundo totalmente distinto a aquel en que crecieron y se hicieron futbolistas? Complejo fenómeno, sin duda

Anónimo dijo...

Osorio fue campeon jugando la mayoria de los partidos en Stutgart , Aaron Galindo era titular en el Eintratch Frankfurt...