1 jun. 2009

Qué, ¿muy Puma?



Ay sí, ahora todo mundo le va a los Pumas ¿no?

Así pasa siempre. Gana un equipo y los que toda la vida han sido sus fieles seguidores pero que extrañamente nunca lo presumían, salen del clóset envueltos en su bandera.

Para cuando leas esto seguramente ya te habrás topado con varios. Desde el típico que te dice “Bueno, siempre he sido Puma pero sólo me gusta verlos en las finales”, hasta aquel sinvergüenza que declara “ok, le voy a las Chivas pero mi segundo equipo siempre, SIEMPRE, ha sido la UNAM”.

Vaya, vaya. Ahora resulta que hasta mi papá, quien ni siquiera ve futbol durante los Mundiales, fue al estadio de CU el Jueves y casi pesca una tremenda pulmonía. “Pero qué importa”, me dijo, “al fin que hubo un ambientazo. Por cierto ¿dónde vas a ver la final de hoy?”

La vi con un amigo y su novia, los dos cruzazulinos. ¿Y a quién le iban?, adivina. A los del Pedregal, claro. Sobretodo cuando el marcador estaba a su favor y faltaban 5 minutos para que acabara el juego.

Yo por mi parte para qué me hago tonto, también sentí alegría cuando el árbitro silbó el final. A fin de cuentas ganaron los Pumas: el equipo que paga poco a sus jugadores, el que tiene imágenes del Che Guevara en sus barras, el que más odia al América, el que le ha callado la boca a Jorge Vergara. Pumas de la UNAM, el once del que salieron Hugo Sánchez y Negrete, Jorge Campos y Luis García. El de las melenas de Cabinho y Leonardo Cuéllar, los shorts-speedo de los ochenta, el golazo del “Tuca” en el 91 y el “Cómo no te voy a querer” en la tribuna.

Ay güey, ya hasta se me estaba poniendo la piel chinita. Sin embargo hoy menos que nunca me pondría su hermosa camiseta. Y no es porque no me haya gustado la forma en que ganaron la final pues lo hicieron contra un equipazo, el Pachuca, en un partido memorable donde dejaron el alma entera sobre la cancha.

No lo haría porque no soy Puma. Y en una ocasión tan especial como ésta no se vale robar la alegría ajena.

Felicidades, pues, Pumas de la UNAM. Y felicidades también, aunque dentro de 10 días nadie se acuerde de ellos, Tuzos del Pachuca. Si todos los partidos se jugaran como lo hicieron ustedes entonces sí podríamos llamar a nuestro torneo “La Liga de las Américas”.





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los villamelones tambien tienen derecho a emocionarse.Dejemos que se pongan su camisetita de pumas./

Salles dijo...

Excelente MD. En verdad fue un juego intenso, por poco y escupo bilis cuando Dante falló la del primer tiempo extra (Imperdonable).


Tal como te lo prometí, mi blog se volvió "loco". No suelo hacer esto, pero por única ocasión (y porque es una ocasión especial, y porque no vengo del todo bien) te voy a invitar a que pases a mi Blog a ver el cartón que hice con motivo de semejante hazaña. Comentario de tu parte, bienvenido.


México, Pumas, Universidad!

Lacra dijo...

Te faltaron los que somos Pumas y nos comimos 12 años sin titulos, la venta prematura de talentos, la (aun triste) mudanza a Televisa (aunque hoy no se donde seria peor estar)... tambien hay de esos, ja... de los que extrañan con melancolia cuando iban al estadio de niños --si bien solo porque hoy les da pavor llevar a los propios....